La moral de Roma se ha incrementado notablemente tras la victoria obtenida en Trebbia. El general Cartaginés en cambio, tiene ganas de demostrar que fue algo casual y que está dispuesto a retomar las victorias. Hay ambiente de batalla, ganas de seguir con la campaña, a pesar de las dificultades para encontrar momentos para juntarse delante de un tablero.
En cuanto a la batalla, en este escenario nos encontramos como novedad las colinas, que impiden la visión de las unidades que hay al otro lado y reducen la capacidad de combate para las que se encuentran en ellas. Además nos encontramos con unas infranqueables, lo que dividirá el escenario en 2 partes, aislando prácticamente el flanco derecho.
Ambientación histórica: Gran parte del “genio” de Aníbal para la guerra descansa en su capacidad para coger la medida de las capacidades e intenciones de sus oponentes. Su oponente en el 217 a.C. fue el Cónsul romano Gayo Flaminio, un vanidoso e incompetente patricio. Armado con este conocimiento, Aníbal determinó formar una trampa para su oponente devastando el campo para espolear a Flaminio a la acción. Como era de esperar, Flaminio, corrió precipitadamente en persecución de Aníbal, marchando con su ejército a través del estrecho desfiladero cerca del lago Trasimeno donde el ejército de Aníbal estaba a la espera. Aníbal apostó a su infantería veterana como una fuerza de bloqueo, ocultando su infantería y caballería ligera en las colinas.
Cuando el día de la batalla amaneció, una espesa niebla cubrió el área – Flaminio ayudó aún más a los planes de Aníbal negándose a enviar exploradores. La vanguardia romana tropezó con la fuerza de bloqueo cartaginesa, y la batalla comenzó. Casi inmediatamente los emboscados cartagineses descendieron de las colinas y cayeron sobre la columna romana antes de que los soldados tuvieran suficiente tiempo para desplegarse. Flaminio murió pronto en el combate; más de la mitad de su ejército murió con él, en la lucha desesperada o ahogados intentando escapar. Fue curioso que la única parte del ejército de Flaminio que escapó intacto fue la vanguardia – esos soldados lucharon por su camino a la salvación a través de la mejor infantería de Aníbal para conseguirlo. Seguramente no es cierto que la falta de valentía del ejército romano causara el desastre en el lago Trasimeno.
El escenario está montado. Las líneas de batalla están trazadas, y estás al mando. ¿Puedes cambiar la historia?
La victoria se decidirá a 6 estandartes, con los Cartagineses moviendo primero con 6 cartas de mando; Roma en contra, comienza con 2 cartas y va aumentando 1 carta en cada turno que roba, hasta un máximo de 4.

Turno 1: Cartago comienza utilizando sus tropas auxiliares centrales para atacar a distancia a Roma. Comienza el desgaste. Roma, al no disponer más que de 2 cartas para comenzar, sólo puede adelantar ligeramente su infantería pesada.
Turno 2: El flanco derecho Cartaginés, copado de unidades de caballería, es activado en masa para cargar, causando muchas bajas entre los Romanos y el primer estandarte de la batalla. Los Romanos intentan frenar el avance por ese flanco reforzando con unidades del centro y rompiendo la línea de su ejercito.
Turno 3: Cartago insiste en machacar el flanco derecho, aprovechando una buena colocación de su caballería. Pero la jugada no le sale como esperaba y Roma consigue frenar el avance, a costa de una gran cantidad de bajas. Increiblemente, Roma vence 3-2.

Turno 4: Los Cartagineses vuelven a lanzar una ofensiva muy dura con la carta “el doble de tiempo”. Gracias a ella, consigue hasta 3 estandartes y sobre todo, de nuevo castiga duramente al ejercito Romano, que sólo puede avanzar por los flancos para intentar conseguir una buena posición de contrataque. Quizá sea tarde, el marcador es 5-4 a favor de Cartago.

Turno 5: Y sin tiempo a pensar más, Cartago remata la batalla consiguiendo su sexto y último estandarte necesario.

Esta batalla nos ha dejado a ambos frios. Desde el principio parecía decantado del lado Cartaginés y todo ha trascurrido muy rápido y sin apenas sorpresas ni incertidumbre. Todo ha sido como se esperaba, y quizá demasiado deprisa. Para nosotros, no pasará al recuerdo.
Con esta cuarta batalla de campaña, el marcador está:
Cartago: 20 + 6 + 0=26 puntos
Roma: 10 + 4 = 14 puntos
Cartago se aleja en el marcador, y justamente. Parece que las batallas le son favorables, al menos hasta ahora; quizá en el futuro en las batallas que quedan pendientes cambie la tendencia, pero la diferencia de puntos parece muy grande. En todo caso, gracias a esta batalla queda patente la importancia que puede tener una simple carta, los cambios que puede producir en la batalla, al igual que la fortuna que se puede tener con los dados. Es el “pero” de este juego, el nivel de azar no controlado.




¿para qué servirán las notas internas si luego no haces caso de ellas? maldita sea, una vez más, la caballería LIGERA mal utilizada, a ver cuando aprendemos que hay que usarla como fuerza auxiliar, para destruir unidades debilitadas, para hostigar a distancia…y no como fuerza de choque…
Otra partida buena, aunque un poco “rápida”, con poco intercambio de golpes y en contraste con la de Trebia se queda descafeinada.
Intuyo que en breve las batallas se perfilarán más claramente del lado romano, tal y como sucedió en su momento. Tranquilo, general romano, en breve comenzarás a recortar puntos hasta la victoria final!!!
yo solo se que quiero … REVENGE!!!
[...] un regusto amargo de la batalla del Lago Trasimeno, hay que quitarselo. Proseguimos entonces con la campaña que estamos jugando, donde casi nos [...]
[...] Excelente reporte de partida del Command&Colors: Ancients de Darth Txelos http://darthtxelos.wordpress.com/2011/05/16/cca-campana-basica-%E2%80%93-6-lago-trasimeno/ [...]